domingo, 14 de julio de 2013

Flores con filtros de papel

Parece que vuelvo a tener ratos para colgar algunas cosillas así que aprovecho el primero para dejaros una actividad super fácil para hacer con los niños. A mi me la enseñó una compañera de trabajo, que a su vez la había hecho en la clase de inglés con su hija.
Yo la he realizado este curso son niños de apenas 2 años, pero se puede hacer con cualquier edad. 

Lo básico que necesitáis para hacerla son filtros de café (muy baratos, suelen costar unos 0'70€ y vienen 100 unidades), rotuladores de colores, agua, un pincel y pajitas (también sirven los palos de pinchos morunos).




Los niños pintarán libremento los filtros de café por ambos lados (tener en cuenta que los colores oscuros van a emborronar bastante la actividad al final).  Una vez pintados los niños mojaran el pincel en agua y empaparán los filtros de café. La pintura se extenderá, los colores se unirán y los filtros quedarán así de bonitos una vez secos...



Hacemos un pequeño agujero en la base y atamos con un trozo de lazo o cordel las pajitas, a modo de tallo. Nosotros las hemos colocado en unas macetas, y ahora decoran la entrada de la clase.



Para ponerlas ahí hemos utilizado corcho del que se utiliza en los centros florales y piedras pequeñas de colores, para decorar la parte de arriba y que no se vea el corcho.




Espero que os hayan gustado las flores. 

Isabel



domingo, 31 de marzo de 2013

Experimentación en 0-3

Un artículo muy interesante sobre la experimentación en el aula con frutos naturales. Yo he tenido el placer de ver el resultado en múltiples ocasiones en mi aula y me ha parecido adecuado copiar aquí este artículo que describe una actuación de este tipo en una escuela. Espero que os guste. 


Experimentar con frutos en el 0-3

Salut Corsa
Aula de Infantil Num. 52, noviembre- Diciembre 2009


En la Escuela Infantil de primer ciclo, niños y niñas empiezan a explorar, conocer y experimentar con frutos, relacionándolos con los alimentos, con su procedencia y con la realidad del huerto que tenemos en el patio. Dentro y fuera de la escuela, nos proponemos crear contextos ricos, vivos y estimulantes a fin de que se conviertan en auténticos entornos de aprendizaje.

Los frutos ofrecen muchas posibilidades manipulativas y sensoriales:

·         Estimulan el conocimiento de los sabores, colores, formas, pesos y texturas.
  • Hacen posible la exploración, la manipulación, la observación, la experimentación, para llegar a la clasificación, la comparación…
  •  Despiertan la curiosidad y fomentan el planteamiento de preguntas.
  • Permiten ver procesos de cambio.
  • Contextualizan muchas actividades diarias.


Objetivos:

El objetivo es dar respuesta a la curiosidad y el interés que tienen los niños por comprender lo que sucede a su alrededor, relacionándolo con su cotidianidad, y ejercitar habilidades que favorezcan la construcción de conocimiento.

Dentro y fuera de la escuela, nos proponemos crear contextos ricos, vivos y estimulantes a fin de que se conviertan en auténticos entornos de aprendizaje.

Queremos que los niños y niñas consigan:

  • Desarrollar capacidades para ser competentes a medida que lo permita su madurez.
  • Aprender a descubrir, observar y explorar el entorno próximo
  • Disfrutar de la riqueza de formas, colores, olores y sabores que proporcionan los frutos.
  • Expresar con diferentes lenguajes los descubrimientos realizados y compartidos.

Por eso se lleva a cabo un trabajo progresivo a lo largo del curso en el que cada grupo de niños, según su edad, adecua el juego a sus posibilidades cognitivas, motrices y comunicativas.

Actividades

El primer año de vida ofrecemos a los niños sentados en la alfombra una cesta con frutos. Ante los ojos de los niños se abre un universo que les permite: chupar, mirar, tocar, percibir olores… Y todo ello preguntándose: ¿Qué es esto? Se trata de una experiencia que, además, estimula el movimiento. 

La captación de sensaciones que realizan los sentidos provoca sorpresa y extrañeza, y aportan a los niños información y conocimiento sobre sí mismos y sobre el mundo. Con una mirada, comparten con la maestra sus descubrimientos, y ésta disfruta a su lado siguiendo el desarrollo de la actividad.

El segundo año de vida proponemos a los niños y niñas abrir la caja que, semanalmente, llega de la verdulería y preparar  el desayuno elaborando zumo de naranja o pelando algunas frutas. En torno a la caja surgen preguntas como: ¿Qué puedo hacer con esto?, ¿Qué pasaría si…? LA curiosidad lleva a los niños a explorar, hacer interacciones, reconocer propiedades, características de cada fruto y acercarse a la diversidad. Después de la exploración libre, los niños pueden clasificar los frutos poniéndolos en la cesta correspondiente y decidir que fruta quieren probar. También pueden pelar plátanos o mandarinas, desgranar uvas, quitar el pedúnculo a las fresas y cerezas y hacer zumo de naranja con los exprimidores.

El tercer año de vida haremos actividades en torno al huerto del patio, donde plantamos, sembramos, regamos y recolectamos. Son actividades encaminadas a saber de donde salen las plantas, y a observar su crecimiento y que producen (flores y frutos).

Nada interesa  más a los niños y niñas que la vida, por eso el huerto es valioso a la hora de descubrirla. Desgranar judías, habas o guisantes posibilita hacerse preguntas e identificar propiedades de las semillas. La maestra organiza sus descubrimientos, comenzando así a construir el modelo de ser vivo. En esta etapa, la aparición del lenguaje verbal permite denominar con precisión las observaciones, despertándoles la actitud investigadora. El uso de todos los lenguajes y de diferentes modelos de representaciones enriquece la propuesta y ayuda a crear redes conceptuales.

Las familias participan en actividades como la realización de talleres de panellets, empanadas de espinaca y calabaza, coca de recapte (torta de cebolla, tomate, pimientos asados con sardinas, butifarra o panceta), y saliendo a visitar un huerto ecológico en diferentes épocas del año. Su implicación complementa y optimiza el proceso de desarrollo de sus hijos e hijas.

A modo de conclusión

En las primeras edades, el pensamiento va unido a la acción y los saberes se expresan, como sostiene Magaluzzi, con cien lenguajes. Por eso basamos la acción educativa en el respeto y en el diálogo, utilizando el hacer, el pensar y el comunicar.

Se plantea la experimentación como una actividad compartida. El aprendizaje entre iguales favorece la evolución de las ideas de los niños y el hecho de emocionarse juntos con los nuevos descubrimientos.

La maestra escucha, acompaña dando seguridad y confianza para que los niños actúen de manera autónoma, e interviene haciendo preguntas abiertas que, a su vez, generan otras preguntas. Todo ello constituye un reto que apasiona y emociona: ayudar a los niños y niñas a ser competentes para vivir, aprender, escuchar y comunicar.

lunes, 4 de marzo de 2013

LA CONFIANZA DE LOS ADULTOS EN LAS CAPACIDADES INFANTILES


Escrito por Encarna Domínguez y Margarita Alerm. Centre d’Educació Infantil i Familiar. EI Mosaic. Granollers (Barcelona)
Aula de Infantil nº45 Septiembre- Octubre 2008


En el espacio de juego tenemos un tobogán un poco alto para favorecer la motricidad de los niños y las niñas. Los primeros días de escuela vimos cómo la abuela de Roser sufría cuando la niña intentaba bajar por el tobogán.
Roser enseguida decía:
_¡Ayudame, ayúdame!
No se atrevía a hacerlo sola ante la mirada de su abuela.
Por su parte, la abuela corría a ayudarla y a continuación le decía:
_Roser, no te subas que te vas a caer.



Ésta es una de las muchas situaciones que nos podemos encontrar a lo largo del día, donde se pone a prueba nuestra capacidad como personas adultas de respetar la autonomía de los niños y las niñas sin estropear su imagen y dar mensajes que pueden entorpecer su desarrollo.

A menudo hablamos de los miedos infantiles y es cierto que pasan por periodos en los que tienen miedo a diferentes cosas: a la oscuridad, a las personas extrañas, a los ruidos desconocidos… pero hoy no queremos hablar de estos miedos sino de los miedos de las personas adultas que, a menudo sin darnos cuenta y con un sentido protector, traspasamos a los niños con nuestros gestos, nuestras palabras y nuestras acciones.

Para poder llevar a cabo este aprendizaje el niño o la niña necesitan probar y arriesgarse, pues es la única manera que tienen de comprobar sus habilidades. Este camino es el que les ayudará a tener una imagen ajustada a su identidad y esta conquista es la que les ayudará en diferentes situaciones de sus vidas.
Para llevar a cabo estas conquistas, el niño necesita un entorno que le anime, que le apoye, y que también le haga sentir seguro sin limitar sus intentos.

Para las familias a veces es difícil encontrar este equilibrio entre el dejar hacer y sobreproteger. Muchas veces anteponemos los posibles peligros o consecuencias, sin valorar que el niño o niña sabe desenvolverse y no hay que hacerle coger miedos innecesarios.

Los niños y las niñas tienen la capacidad para protegerse de los peligros 
aunque a veces corran riesgos que a nosotros nos parecen innecesarios.

Tenemos que poder diferenciar cuando un miedo es nuestro con el fin de no transmitirlo, sin que eso quiera decir que no podamos colocar al niño o niña en situación de alerta.

Con pequeños mensajes en positivo podemos lograr el mismo efecto, sin traspasar nuestros miedos, pero haciendo ver que hay que ir con cuidado.

En lugar de decir: ‘No te subas que te vas a caer’, podríamos cambiar la frase por: ‘agarrate fuerte que te podrías caer’.

Con este mensaje le damos la posibilidad de protegerse y al mismo tiempo le advertimos de un peligro que puede ser que pase o no. Se la misma manera ayudamos al niño o niña a que vaya adquiriendo un control sobre posibles caídas porque éste también es un aprendizaje  que le ayudará en muchas situaciones.

Tan importante es protegerse para no hacerse daño, como aprender a caer para evitar males mayores.
A menudo los niños y las niñas cuando están haciendo una acción nos miran para calibrar cuál es nuestra actitud. Una mirada de apoyo puede ser suficiente para que se sientan apoyados y al mismo tiempo seguros de que estamos con ellos, aunque sea en la distancia.

Hay que preservar la libertad infantil por encima de todo, porque su libertad les llevará a vencer obstáculos y a no someterse a miedos que les pueden privar de conseguir nuevos logros.
La libertad es una virtud que les ayuda a superarse, a tener un espíritu valiente, combativo.
A menudo la libertad da miedo, porque implica asumir responsabilidades, pero a la vez también ayuda a luchar contra el miedo.

Los adultos somos responsables de educar a nuestros niños y niñas en esta libertad.

Algunas propuestas que pueden ser válidas

  • Identificar si estamos ante un peligro real o de un miedo del adulto.
  • Prestar atención a las continuas acciones de los niños con una mirada confiada.
  • Si hay que alertar sobre un peligro, hacerlo siempre con mensajes positivos.
  • No anticiparnos con nuestras acciones y nuestros gestos, sino esperar la respuesta de los niños.
  • Controlar nuestras emociones en situaciones en las que el niño o niña está probando sus habilidades.
  • Respetar la autonomía de los niños y las niñas porque eso les hará ser más libres.

lunes, 11 de febrero de 2013

El cuento; un recurso para la integración

He encontrado este artículo revisando unas revistas de Aula de Infantil sobre como trabajar los cuentos en Infantil. Me ha parecido interesante así que os lo transcribo.


De Marta Conde; Miriam Area (Maestras de Audición y Lenguaje); Rosario Villar (Maestra de Pedagogía Terapeútica)
Aula de Infantil; Num. 48 Marzo Abril 2009

¿De dónde partimos?
Imaginamos un aula de estimulación basada en la metodología de trabajo por rincones utilizada, generalmente, en las aulas de Educación Infantil, pero que puede ser llevada a cabo en aulas de otras materias y niveles educativos.
La organización por rincones es una forma estimulante, flexible y dinámica de organizar el trabajo personalizado, apostando por una concepción de la educación en la que el niño es el referente principal.
En los rincones se llevan a cabo, de forma individual o en pequeño grupo, diferentes actividades de aprendizaje o de juego, lo que permite dar una respuesta acorde con las características individuales de cada uno.
Partiendo de dicha metodología, del alumnado que tomamos como reerencia y de los cuentos como base para la elaboración de recursos, apostamos por la variedad y calidad de los títulos ofrecidos por la Editorial Kalandraka.
La organización del espacio
Con el aula que planteamos pretendemos que todos los alumnos adquieran aprendizajes de forma globalizada, significativa y funcional, encuadrados siempre en el currículo establecido, pero adaptados, secuenciados y temporalizados según sus características. Los cuentos están presentes en todas las actividades, materiales y ambientes de nuestra aula, espacio que organizamos como presentamos a continuación.
Rincón de estimulación sensorial
Con materiales para la estimulación táctil, visual y auditiva, colchonetas, mantas táctiles, sonidos, música variada de relajación, instrumentos musicales, entre otros. Para este rincón hemos elaborado dos móviles con distintos materiales, colores y texturas basados en los cuentos seleccionados. Éstos pueden colocarse de distintas formas según la actividad que se quiera llevar a cabo.
Rincón del juego
Lugar donde trabajar de forma lúdica con los recursos elaborados y también con otros juegos, puzles, lotos o dominós. Sería preciso tener una mesa adecuada y una alfombra para combinar un tiempo de juego de mesa.
Rincón de la biblioteca
Debe contar con una estantería donde colocar, al alcance de todos, libros de formas, tamaños, texturas, sonidos diferentes, de imágenes, de lectura y, también, los de producción propia. Podrían organizarse teatrillos, cuentacuentos, tiempos de lectura silenciosa, lectura comprensiva, lectura compartida o lectura de imágenes.
Rincón de las nuevas tecnologías
Para usar el ordenador o pizarra digital, utilizando los programas comercializados o aquellos materiales de producción propia basados en los cuentos que estamos trabajando. Una actividad motivadora sería presentar los cuentos q elijamos a través de un Power Point interactivo.
Rincón de creación plástica y experimentos
Espacio para recortar, dibujar, colorear y realizar todo tipo de actividad plástica. Para ello necesitamos materiales adaptados a las características de nuestros alumnos: rodillos, pinturas gruesas, distintos tipos de agarre, tijeras adaptadas, pinceles grandes… y un lugar donde colgar nuestras propias creaciones y cuadernos de observación.
Este espacio también es útil para experimentar el cuidado de la naturaleza y representarlo de forma artística. Para este fin podríamos plantar semillas y comprobar el proceso de crecimiento de las plantas o tener una mascota y aprender a cuidarla.
Rincón taller
Espacio para realizar las actividades de los libros, fichas y todas aquellas relacionadas con tareas individuales.
Trabajando el área de comunicación
Aunque estas actividades fueron pensadas, en principio, para prevenir las dificultades en esta área e intervenir cuando surgen, consideramos que son útiles para llevar a cabo un programa de estimulación de lenguaje con todos los alumnos de educación infantil.
Ritmo
Proponemos leer y cantar con los pequeños las canciones que acompañan los cuentos elegidos. Podemos modificar el ritmo para jugar de distintas formas, acompañados de gestos corporales y faciales. Esta actividad se podría desarrollar en el rincón de la biblioteca.
Relajación y respiración
Adaptamos el cuento elegido para fomentar la relajación y trabajar la respiración durante su narración. Es preciso disponer de un espacio adecuado, como por ejemplo el rincón de estimulación sensorial, donde todos puedan estar tumbados y tranquilos.
Praxias bucofaciales
Elaboramos una ruleta práxica basada en el cuento elegido para jugar e imitar lo que suceda en el cuento, inventar cosas nuevas o buscar de otro tipo. Estas actividades se llevarán a cabo, si es posible, delante de un espejo.
Soplo
Pegamos los dibujos del cuento elegido en cartón (…) y a la vez que vamos contando el cuento o cantando la canción, el alumno tendrá que soplar el dibujo correspondiente. Esta actividad puede tener tantas variantes como tipos de soplo: tumbarlos de un soplido, desplazarlos suavemente…
Discriminación auditiva
Utilizaremos los personajes del cuento para jugar con las onomatopeyas. Deberán escucharlas, imitarlas y asociarlas a cada animal, tanto de forma oral como en una ficha, en la ruleta práxica o en un mural. Partiendo de las onomatopeyas podemos preguntar si conocen otras y seguir jugando.
Articulación
Trabajaremos los fonemas a través de la imitación y la lectura de cuentos. (…). Es interesante realizar juegos de asociación de vocales a palabras, de identificación de vocales en letreros, generar palabras asociadas a imágenes, a colores y a las vocales para aumentar el vocabulario. Profundizamos este aspecto en el rincón taller.
Construcción de frases
Con el fin de favorecer la conciencia sintáctica y la elaboración de enunciados cada vez más complejos, utilizamos los personajes de cualquiera de los cuentos y a partir de ellos contaremos nuevas historias. Por ejemplo, enseñamos la imagen parcial del elefante y preguntamos qué es, cómo es o qué hace, y así vamos construyendo enunciados. Otra opción es partir de una lámina donde dos personajes interactúan y seguir el proceso anterior. Se empezará siempre por láminas con acciones sencillas y poco elementos para ir avanzando hacia imágenes y enunciados más elaborados.
(…). Otro recurso elaborado es un juego de mesa con tablero, donde cada casilla está ocupada por un personaje de los cuentos trabajados. El tablero está pensado para ejercitar, en el rincón del juego, las praxias, el vocabulario, los colores y la enumeración, entre otros.