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domingo, 2 de octubre de 2011

LA FIGURA ACTIVA DE LOS ABUELOS EN NUESTRA SOCIEDAD ACTUAL. Parte 2.

La educación de los abuelos ¿Por que es tan diferente?

Los padres explican a los abuelos las necesidades y costumbres cotidianas de nuestros hijos: 'no toma leche para desayunar, no le gusta, así que estaría bien que no le obligárais'. Pero ¿realmente nos harán caso? ¿que deben saber los abuelos sobre los hábitos de nuestros hijos?.

Los abuelos son 'médicos buenos sin bata blanca'. Curan el dolor de tripa con una infusión y parecen que lo saben todo. En su casa los niños cambiarán sus costumbres en cuestiones de horarios para dormir, jugar, comer... aunque nosotros les advirtamos , ¡no pasa nada!, ¡ellos educan de otra forma!. Utilizarán su paciencia para que el nieto tome la leche en el desayuno, pues les reirán sus ocurrencias espontáneas y el 'dolor de tripa' por tomar leche lo transformarán en risa; estarán abiertos al diálogo y se convertirán en sus compinches consiguiendo que los niños realicen cosas que los padres nunca se habían planteado como posibles. Su relación con los nietos, a diferencia que con los hijos, tiene la virtud de no estar enmarcada en un objetivo educativo, y, al despreocuparse de ello, intentan darles aquellas cosas que a sus mismos hijos tal vez negaron. Aún así, los abuelos deberán respetar las normas básicas que los padres han dado a los nietos y no consentir demasiados caprichos que los padres prohibieron previamente, como comprarles juguetes a menudo o dejar sus cosas sin recoger. De ahí que en determinadas situaciones en las que los padres son sustituidos por los abuelos, como sucede en vacaciones, los primeros deben dejar muy claro qué es lo que se espera de los segundos, y cuáles son las reglas por las que deben regirse, siempre dando un margen de flexibilidad que los abuelos se encargarán de ampliar por su propia naturaleza.

Sentimientos abuelos- nietos

Los abuelos tienen sentimientos fuertes y profundos hacia sus nietos. Para ellos es imposible evitar dar su opinión. Son expertos en el cuidado de los niños, y quieren que los padres lo sepan; les gusta disfrutar de ese privilegio, siendo indulgentes y permisivos con los niños, pero sin contrariar las normas básicas de educación.

¿Qué actividades pueden realizar abuelos y nietos juntos?

  • Los abuelos enseñarán a los nietos a leer en voz alta, a compartir libros diversos, despertarán en los niños el amor a la lectura de por vida, unirán su sabiduría a la inocencia del niño... ¡los mejores cuentos son los del abuelo!
  • Los abuelos harán excursiones con los nietos. Con la mochila preparada, abuelos y nietos se dirigirán al zoo, a pescar, a la playa, a montar despacito en bici, a recoger moras para hacer mermelada... ¡con los abuelos hacemos cosas nuevas!
  • Los abuelos jugarán con los nietos. Las cartas y el parchís son algunos de los juegos preferidos de los abuelos, los nietos también podrán aportar algunos más actuales. También jugarán a disfrazarse con la ropa del baúl que está en el desván o ayudarán a cocinar a la abuela cuando prepare la comida diaria, una merienda sorpresa o un dulce especial.
  • Los abuelos enseñarán a los nietos a conocer sus raíces. El album familiar que contiene aquellas fotos en las que aparecen sus padres, sus bisabuelos y los abuelos mismos será como una película antigua que recordará momentos felices y que les permitirá sentir unidos la infancia explicando a sus nietos, con la experiencia que dan los años quiénes son y cuáles eran sus antecesores.
  • Los abuelos darán a conocer a los nietos costumbres sociales. Por ejemplo, a la hora del aperitivo, los abuelos y los nietos brindan con refrescos  y comen alguna cosa rica antes del almuerzo... esto no lo hacían con sus padres... ¡es nuevo!. Los abuelos llevan a los nietos a conocer a sus amigos. Los amigos de los abuelos son mayores y hacen trabajos rarísimos, a veces tienen nombres un tanto extraños. 

domingo, 25 de septiembre de 2011

LA FIGURA ACTIVA DE LOS ABUELOS EN NUESTRA SOCIEDAD ACTUAL. Parte 1.

¿Por qué son tan importantes los abuelos para nuestros alumnos de E.I.?

Los abuelos son un poco padres, un poco amigos y siempre defensores de sus nietos. En la niñez los abuelos reflejan una imagen de amor diferente pues los nietos les dan la oportunidad de amar más libremente y recargar sus fuentes de energía en una etapa de valoración difícil en el ser humano. La relación abuelos- nietos es una de las razones dentro de la familia para vivir con alegría. Su existencia afianzará unos lazos siempre especiales y despejará ciertos temores de aquellos padres que aún deben continuar trabajando.


Los abuelos, 'canguros de lujo'


Los abuelos establecen unos cuidados continuos con coherencia y responsabilidad para cubrir las necesidades de sus nietos. Generalmente se convierten en los mejores canguros, 'canguros de lujo', con gran placer. Son la mejor compañía pues hacen que los nietos se sientan seguros y muy queridos, así no echarán tanto de menos a sus padres. ¿Con quién podrían estar mejor?.
A partir de los seis o siete años, cuando se van convirtiendo en pequeños adultos, los niños son escuchados y comprendidos pacientemente por sus abuelos, con quienes comparten sus dudas a fin de sentirse protegidos ante situaciones desconocidas para ellos, pero no para los abuelos. Encuentran una seguridad diferente de la que les dan sus padres, pero tan necesaria como ella.
Los abuelos escuchan a nuestros hijos facilitando su adaptación a las más diversas situaciones.


¿Que cosas contarán los abuelos a nuestros alumnos de E.I.? ¿Utilizarán correctamente sus experiencias de vida a favor de nuestros niños?


Los abuelos son expertos narradores y no hay mejor cuento que el narrado por un abuelo al cual escuchan los nietos entusiasmados dando lugar a momentos agradables, placenteros, y desarrollando la imaginación y la creatividad del niño. Los cuentos de los abuelos son mitad verdad y mitad fantasía... son MAESTROS de los niños por su propia experiencia. Las historias que contarán los abuelos a nuestros niños les transmitirán modelos de vida mucho más ricos y directos que los que ellos pueden ver en libros o en la televisión. Algunos relatarán con cariño las travesuras de sus padres cueando eran niños y ellos se asombrarán descubriendo cómo sus papás también fueron pequeños. Los abuelos serán un poco padres, pero sólo un poco, y disfrutando de este placer tendrán poder sin responsabilidades proporcionando a los nietos juegos y caprichos; pero a su vez establecerán ciertos límites que soporten una convivencia llena de actividades nuevas.


Raíces abuelos- nietos


Las historias que los abuelos cuentan sobre la vida de sus hijos, o sea, los padres, cuando ellos también eran niños, hacen que el niño tenga un sentido de continuidad de la familia. Por otra parte, los nietos constituyen en los abuelos la unión pasado- futuro en la dinastía de la familia; les recuerdan cómo eran ellos como padres, qué vivieron cuando estaban en posición de hijos y qué sintieron respecto a sus padres.



miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA IMPORTANCIA DE LOS ABUELOS

Los hijos no solo cambian la vida de los padres, sino también la de los abuelos. Muchos matrimonios recurren a sus padres para atender, cuidar, educar y acoger a los pequeños de la casa, lo que hace cambiar las relaciones familiares.

Los abuelos ya no son esas personas mayores a los que ir a visitar los domingos o el verano y que mimaban a los nietos. Ahora son los SUPERABUELOS que los cuidan por la noche, los llevan y recogen del colegio, les dan de comer y de paso les educan. Se han convertido en un eje fundamental de las familias sobre los que se sustenta el entramado sobre el que muchos padres hacen equilibrios para ajustar su vida laboral y familiar.

Esto hace que los abuelos, en lugar de disfrutar de una apacible jubilación, se vean inmersos en la dura, cansada, a veces ingrata y a veces reconfortante tarea de hacerse cargo de niños pequeños. Las repercusiones de asumir estas obligaciones y enfrentarse a agotadoras jornadas, son muy complicadas.

Cuando los abuelos se hacen cargo de los nietos, las relaciones entre las tres generaciones cambian respecto a lo que había sido habitual durante siglos y aunque la mayoría de las veces es para bien, a veces surgen problemas por la forma en que cada uno asume su nuevo papel. Como en otras tantas situaciones, el diálogo, el establecer reglas del juego y la paciencia y mano izquierda son las mejores formas de prevenir conflictos naturales.

Hay que subrayar que en general los abuelos asumen encantados su nuevo papel, ya que lo toman como una nueva oportunidad que les da la vida; en lugar de trastos viejos e inservibles, se sienten útiles y los niños les hacen recuperar una juventud ya lejana y el contacto con una nueva generación les hace 'mantenerse en forma'.

Otros, sin embargo, aceptan la nueva situación sólo por ayudar a sus hijos, ya que saben que de otra forma no podrían trabajar. Por último, hay abuelos que ante esta situación reaccionan recordando que ello ya han educado a sus hijos y reconocen que no tienen salud ni fuerzas para el esfuerzo que supone cuidar a un niño pequeño.

Las tres opciones merecen ser respetadas y ningún adulto tiene derecho a obligar a sus propios padres o suegros para que cuiden a sus hijos. Por su parte los abuelos deben saber decir 'no' cuando sientan que les superan las tareas, ya que una cosa es echar una mano y otra muy diferente cargar con una responsabilidad que no les corresponde, y no suele dar buenos resultados si no se hace convencido y con ilusión.

Es cierto que muchos padres 'abusan' de los mayores sin ser conscientes de su verdadera situación emocional y física. Por ello, antes de dejar a los niños al cuidado de otras manos o antes de hacerse cargo de pequeños cuando hace años que no cambias pañales o corres detrás de un niño en bici, hay que barajar todas las circunstancias y ver el carácter de todos los agentes coeducadores de este nuevo modelo familiar. 

Experiencia enriquecedora
Al margen de si es una imposición o un placer para los mayores, que abuelos y nietos pasen tiempo juntos puede ser una experiencia muy enriquecedora para ambas generaciones. Los niños aportan frescura, curiosidad, espontaneidad afectiva y vitalidad y los mayores serenidad y un punto de vista más reflexivo.

Y es que en la mayoría de las ocasiones, los problemas o tensiones no se producen entre abuelos y nietos. Cuando un padre delega el cuidado de su hijo en sus propios padres o en sus suegros, debe respetar la forma de actuar de éstos. Al pasar mucho tiempo con los niños los abuelos educan y su modelo es personal aunque difiera en las formas del de los padres. 

Por ello, es importante que entre las tres generaciones se dé una relación de respeto, cariño y equilibrio. Así, los padres deben entender que cuando el niño  está con sus abuelos, éstos son los que ponen las normas, y los mayores deben intentar educar manteniendo la misma linea que tiene el menor en su propia casa, para que el niño no se sienta desconcertado por la contradicción.

Para que la relaciín de las tres generaciones sea buena, no olvides...

Abuelos: Comentar con los padres las normas y rutinas familiares. Respetar las formas de educar de sus hijos, o de su yerno o nuera, aunque lo hagan con su propio estilo.
No criticar o dar consejos a los padres, intentando que eduquen a los nietos como a ti te gustaría.

Padres: Confiad en ellos, ya han criado a unos hijos, sabrán criar a unos nietos. No busquéis rivalidades absurdas con preguntas del tipo ¿me has echado de menos?. Tener muy claro el rol que desempeña cada uno. Educador responsable, coeducador.


Isabel